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Mejorar la eficacia del Cuerpo Calloso del cerebro

Cuerpo calloso

Nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios –derecho e izquierdo– que tienen funciones distintas. El hemisferio derecho es el de las emociones, el de la expresión no verbal, el de la percepción espacial, la intuición… Es el hemisferio que piensa y recuerda en imágenes, procesa la visión global de las cosas. El hemisferio izquierdo es el del lenguaje, los números, el de los detalles, el de la lógica. Es el hemisferio que piensa i recuerda en palabras.

Todas las personas tenemos un hemisferio dominante. Quien tiene el hemisferio derecho dominante suele ser más creativo, más intuitivo, de pensamiento libre… Por el contrario, quien tiene el hemisferio izquierdo es más analítico, numérico, más lógico… Dicho de otro modo, y simplificando mucho: un artista suele tener como dominante el hemisferio derecho, mientras que un científico, más el izquierdo. 

¿Significa esto que los dos hemisferios trabajan con idependencia? No. Existe una estructura en nuestro cerebro que se encarga de trasladar la información entre los dos hemisferios que forman este órgano, por lo que es una pieza clave para su funcionamiento: se trata del Cuerpo Calloso, una enorme estructura de fibras que se encargan de transmitir mensajes neuronales entre las dos partes del cerebro, a razón de millones de impulsos por segundo.

Un cuerpo calloso bien desarrollado es, pues, clave para un correcto funcionamiento de nuestro cerebro. Debemos tener en cuenta que el hemisferio derecho del cerebro controla los órganos de la parte izquierda del cuerpo (mano, pie, ojo, oído), y el hemisferio izquierdo, la parte derecha. Y los órganos que tenemos en ambos lados del cuerpo deben trabajar de manera coordinada. Y aquí es donde interviene el cuerpo calloso: Une ambos lados, los coordina. Existe una línea media entre ambos lados que un niño debe aprender a rebasar.

Es por esto que, si hablamos del sistema motor, es importante realizar ejercicios que nos permitan superar esta línea media, las llamadas actividades contralaterales. Un ejemplo claro: Si levantamos a la vez el brazo derecho y la pierna izquierda, estamos rebasando la línea media, o lo que es lo mismo, estamos activando el cuerpo calloso, estamos uniendo los dos hemisferios cerebrales y creando conexiones entre ambos. Y el mismo mecanismo que nos sirve para coordinar brazo y pierna, es el que funciona en el aprendizaje: la lectoescritura, las matemáticas…

Esta es una de las razones por las que en nuestras consultas, para tratar problemas de visión realizamos ejercicios de motricidad: mejorando la relación de los dos hemisferios cerebrales (activando el cuerpo calloso), mejoramos también nuestro sistema visual. Estamos contribuyendo a un mejor equilibro entre las dos partes del cuerpo, y de todas las entradas sensoriales, también de nuestro sistema visual basado en la coordinación de dos ojos que, si no trabajan de manera coordinada, difícilmente la imagen que creará nuestro cerebro será la correcta.