Reeducación Auditiva

Terapia Visual

Reeducación Auditiva

De la misma forma que las disfunciones visuales pueden afectar al aprendizaje, también las disfunciones auditivas generan problemas de aprendizaje y comportamiento.
Una buena evaluación auditiva no tiene en cuenta sólo la captación de sonidos a un determinado volumen. No hablamos solamente de la sordera. Una buena audición implica discriminar bien las distintas frecuencias (distinguir la fuente de sonidos parecidos), localizar bien la fuente de sonido, centrar la atención en un sonido concreto en un ambiente ruidoso… Una vez descartada cualquier patología en el aparato auditivo en un examen completo, podemos aplicar técnicas de reeducación auditiva para mejorar la calidad de la escucha. La terapia auditiva puede ser útil en casos de determinadas dificultades escolares y/o de comportamiento, dislexias, trastornos del habla o retraso en el desarrollo. Hay que tener en cuenta que una buena audición resulta de gran importancia en cuestiones como el aprendizaje musical o de idiomas, entre otras habilidades..

El Método Tomatis

El profesor Alfred A. Tomatis publicó en 1957 un método cuya base es enseñar al niño a escuchar para, de este modo, devolverle la confianza en si mismo y en sus posibilidades, mediante una educación audio-psico-fonológica basada en la idea de que escuchar implica el deseo de comunicar.

La Técnica Tomatis supone revivir en clave terapéutica todo el proceso de aprendizaje de la escucha y el lenguaje, empezando por los sonidos que recibe el feto a través de su madre. Esto permite la maduración del oído y del sistema nervioso, de modo que se hace posible alcanzar el equilibrio de la propia personalidad.

Se empieza con un test de escucha que permite diagnosticar las dificultades en la audición. A partir de este diagnóstico, se hace posible reeducar el oído hasta lograr una escucha óptima.

Las ondas sonoras tienen frecuencias diversas. Los sonidos de baja frecuencia afectan al cuerpo y a la función vestibular (equilibrio), las frecuencias medias son las del lenguaje y la comunicación, y las altas frecuencias aportan energía y afectan a operaciones mentales y psicológicas. La terapia de escucha permite al paciente escuchar música filtrada que pasa a través de unos auriculares especiales que estimulan las vías senso-neuronales desde el oído hasta la corteza cerebral, permitiendo su maduración. Por lo tanto, una vez maduran, vemos mejoradas las funciones de atención, velocidad de procesamiento de la información o el tiempo de reacción. Se trata, pues, de una terapia no invasiva.

La Técnica Tomatis es útil para los problemas de aprendizaje en niños, al producir una mejora en el análisis y el procesamiento de los sonidos que se reciben.

Pero también es útil para personas mayores, para solucionar problemas de estrés, ansiedad o depresión; para mejorar el desarrollo personal, para mejorar el comportamiento y las emociones e, incluso, para integrar mejor otros idiomas, al reducir las dificultades para captar acentos y pronunciaciones poco habituales en nuestro idioma materno.

Síntomas de un problema de Procesamiento Auditivo

Algunos de los síntomas que indican la posible presencia de algún problema de audición coinciden con los que presentan los problemas de procesamiento visual. Los síntomas que se detallan a continuación suelen indicar la presencia de algún problema auditivo.

  • Equilibrio y coordinación deficientes.
  • Inquietud y movimientos excesivos al hablar.
  • Postores corporales demasiado tensas (hipertonicidad) o demasiado laxas (hipotonicidad).
  • Problemas relativos a la lateridad.
  • Excesiva impulsividad y poco autocontrol.
  • Pobre concepción del espacio y del tiempo.
  • Mala escritura (poca coordinación motriz).
  • Poca ausotestima: Poco aprecio de si mismo, poca aceptación de sus propias limitaciones; no sentirse bien consigo mismo; poca afirmación en el medio familiar o social….
Lenguaje receptivo:
  • Necesidad de que se le repitan instrucciones.
  • Distracción y falta de atención al realizar alguna tarea.
  • Tendencia a la mala interpretación.
  • Falta de concentración.
Lenguaje expresivo:
  • Lenguaje lento, titubeante o demasiado rápido.
  • Mala modulación y mala articulación de la voz.
  • Dificultades en la lectura: Lectura mecànica, lectura comprensiva, lectura eficaz, poco gusto por la lectura.
Memoria:
  • Dificultad en la retención y el recuerdo de datos.
Comprensión:
  • Dificultades al establecer relaciones con los datos y los conocimientos adquiridos.
Comunicación con los demás:
  • Tendencia a la crítica excesiva.
  • Tendencia al aislamiento.
  • Rechazo de la comunicación.
  • Actitud indiferente en la escuela y en la familia.
  • Falta de curiosidad por aprender.
  • Agresividad y nerviosismo.
  • Falta de creatividad en la expresión artística.
  • Poca ilusión por la vida.
  • Pesimismo ante el futuro.
  • Cansancio prolongado.
  • Poca iniciativa en la resolución de problemas.
  • Poca constancia y continuidad en las tareas.
  • Actitud apática y perezosa.
  • Dificultad al entender y expresarse en lengua inglesa.

Metodo Tomatis

Metodo Forbrain