Mar Ferré

Médico especialista en desarrollo infantil

“Es fundamental que el niño integre su lateralidad para adquirir el aprendizaje”

Mar Ferré es médico especialista en desarrollo infantil. Autora, junto a su padre, Jorge Ferré, de diversos libros sobre lateralidad, TDAH y otros aspectos clave del desarrollo, habla en esta entrevista sobre los trastornos de lateralidad, su influencia en el aprendizaje y el papel de la visión y la audición en el proceso de lateralización y sus trastornos. Mar Ferré participa habitualmente en los cursos que organizamos desde el Aula de Formación, en los que sus conocimientos y experiencias contribuyen a que los profesionales que intervnienen en el proceso de desarrollo infantil entiendan mejor qué es la lateralidad y su influencia en el proceso de aprendizaje infantil.

¿Qué papel tiene la lateralidad en el desarrollo infantil?

La lateralidad es una fase del desarrollo infantil. Es fundamental que el niño integre bien y consolide tanto las fases prelaterales como su lateralidad para poder, entre otras cosas, adquirir correctamente los aprendizajes instrumentales (lecto-escritura y cálculo) y poder desarrollar correctamente el lenguaje.

¿Cuáles son los problemas más comunes relacionados con la lateralidad?

Los trastornos de lateralidad suelen producir problemas de aprendizaje, aunque no de forma exclusiva, ya que a veces nos encontramos niños con problemas de organización lateral cuyas respuestas académicas son correctas, pero pueden presentar baja autoestima, problemas de organización espacial, tendencia al desorden y a los despistes e, incluso, problemas biológicos, como dermatitis. Es necesario descartar un problema de organización lateral cuando nos encontremos ante los siguientes síntomas:

  • Inversiones al leer y/o escribir.
  • Dificultades de aprendizaje de la lecto-escritura, las matemáticas, el razonamiento lógico.
  • Dislexia, discalculia, disgrafía, etc.
  • Problemas de organización espacial y/o orientación temporal.
  • Disminución de la velocidad de procesamiento y respuesta.
  • Disminución de la atención por fatiga.
  • Malas posturas de trabajo.
  • Torpeza motriz, incoordinación.
  • Inseguridad, fracaso escolar, irritabilidad, baja autoestima.
  • Distrés general: enuresis, onicofagia, alteraciones del sueño, etc.

¿Cómo se detecta si un problema de aprendizaje tiene su origen en algún trastorno de la lateralidad?

A través de la historia clínica y de la exploración funcional y física. Es necesario hacer un repaso exhaustivo de los factores que pueden estar incidiendo o estar en el origen los problemas de lateralidad, como, por ejemplo, maniobras de parto que hayan organizado algún bloqueo, aspectos biológicos, como otitis repetitivas que hayan penalizado siempre el mismo oído, fracturas o intervenciones quirúrgicas que hayan inmovilizado un miembro, bases del desarrollo psicomotriz, si ha gateado o no, si el gateo era correcto, si anulaba alguna extremidad, etc… Mi exploración es funcional, se trata de valorar el nivel madurativo y de organización del niño en base a sus respuestas. Pero, naturalmente, cabe contemplar factores emocionales, metodológicos, etc… en los problemas de aprendizaje.

¿Qué factores influyen más a la aparición de trastornos de la lateralidad?

Como ya hemos comentado pueden existir alteraciones en el desarrollo de base, bloqueos osteopáticos, factores físicos/biológicos, factores emocionales que interfieran el desarrollo lateral. No podemos cuantificar qué factores influyen más o menos, puesto que dependerá de cada niño, de su caracteriología y de cuál sea su modelo reactivo, etc… Lo que sí que habría que destacar es el imporante papel que juega el asegurar un correcto desarrollo neurofuncional de base.

¿A qué edad tendría que estar correctamente lateralizado un niño? ¿Todos los niños lo hacen a la misma edad?

Las edades que damos deben tomarse como una mera referencia. Hay factores individuales que hay que tener muy en cuenta. Un caso evidente sería el de los prematuros. Hablamos de los cinco años de edad como una referencia para que el niño haya integrado la fase contralateral de desarrollo y, por tanto, se encuentre en fase de lateralización. En el momento de iniciar la lecto-escritura, deberían de estar lateralizados, aunque, muchas veces, no coinciden cronológicamente las exigencias del entorno y de los planes educativos con las posibilidades funcionales del niño.

¿Tener problemas de lateralidad significa que indefectiblamente el niño fracasará en la escuela o será infeliz?

No siempre, aunque digamos que “tienen más números” para fracasar a nivel escolar. Los que no fracasan, muchas veces es a expensas de un mayor consumo energético y hay que asegurar que esta situación no le esté comportando problemas de tipo emocional o incluso físico (empeoramiento de la atopia por estrés mantenido).

Pero si algunos niños, a pesar de presentar, por ejemplo, un cruce lateral, funcionan suficientemente bien en la escuela, ¿por qué preocuparse?

Cabe suponer que si con el cruce lateral, funcionan bien, funcionarían todavía mejor si estuvieran correctamente organizados y no tendrían el peligro de fracasar cuando el nivel de exigencia sea más importante y, además, podrían trabajar sin someter al sistema a un elevado consumo energético, lo cual genera estrés y, a la larga y mantenido en el tiempo, puede hacer claudicar el sistema.

¿Cómo afecta la lateralidad a la visión?

Las alteraciones en la dominancia visual pueden provocar problemas de lecto-escritura, de atención visual y procesamiento visual de la información.

¿Cómo afecta la lateralidad a la audición?

Las alteraciones de lateralidad auditiva pueden provocar dificultades en la atención auditiva, estructuración del lenguaje, procesamiento auditivo de la información y escucha.

Una vez diagnosticado el problema, ¿cómo es el tratamiento?

Se trata de realizar una reordenación neurofuncional, trabajando por prioridades y tratando primero la causa principal que ha provocado el problema. Es decir, en el caso de un blqoueo osteopático, tendremos que trabajar la estructura craneal para simetrizar funcionalmente el cerebro, en el caso de un bloqueo de un lado, habrá que desbloquear dicho lado, en el caso de otitis, habrá que mejorar el drenaje del oído afectado, etc.

¿Es importante la prevención durante los primeros años de vida?

Resulta importante tanto una correcta prevención del desarrollo psicomotriz para poder alcanzar la lateralización con unas bases suficientemente consolidadas, como la prevención biológica para evitar interferentes del desarrollo, asegurar una correcta biología para poder invertir en un correcto desarrollo.

Familias y profesores, ¿son conscientes de la importancia de un correcto desarrollo de la lateralidad?

Bueno, unos sí y otros no tanto. De hecho, con los artículos de nuestras páginas, con los libros que hemos publicado, con los cursos que impartimos, intentamos poner nuestro granito de arena, difundiendo, dando a conocer y compartiendo lo que nosotros hemos aprendido sobre este tema. Afortunadamente, los profesores cada vez están más concienciados, aunque no siempre pueden colaborar todo lo que querrían por el elevado número de alumnos que tienen en sus aulas, cada uno con sus propias necesidades y además trabajando con grupos cada vez menos homogéneos.

¿La Sociedad ofrece a las familias herramientas suficientes para solucionar con eficacia los trastornos de la lateralidad?

Los problemas de lateralidad no se consideran problemas “vitales” y todavía no se cuantifican en “pérdidas económicas”, por tanto, realmente no. Las respuestas y las herramientas las tiene que buscar cada familia, cada profesional.

Mar Ferré es una de las profesoras del curso que organiza el Aula de Formación Elisa Aribau: Lateralidad y Aprendizaje: 100 preguntas – 100 respuestas

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