José Andrés Lloret

Psicopedagogo experto en el aprendizaje de las Matemáticas

“Cuesta detectar a tiempo los problemas en el aprendizaje de las matemáticas”

José Andrés Lloret, maestro y psicopedagogo, apunta las disfunciones visuales como una de las causas de las dificultades para aprender las matemáticas.

José Andrés Lloret se hizo profesor a los 28 años, después de una etapa profesional en el mundo de la empresa. Y con 40 y tantos años estudió psicopedagogía. Le interesaba dar clases, primero, y conocer las causas por las que a unos niños les costaba más que a otros aprender matemáticas. Se dio cuenta que evaluar las dificultades de aprendizaje estaba muy bien, pero que al final no servía para nada si no se era capaz de dar una alternativa a los niños con dificultades. Y a eso se dedicó. Empezó a buscar y a adaptar materiales para ayudar a maestros a enseñar matemáticas y a los alumnos a aprenderlas mejor. Asegura que las matemáticas son muy divertidas. El Aula de Formación Aribau-Ferré organizó un curso con él de ponente, a finales de abril de 2013. En esta entrevista habla de su pasión, y también del papel de la visión en el aprendizaje de las matemáticas.

¿Aprender matemáticas es más difícil que aprender otras cosas a edades tempranas?

No es más difícil. La cuestión está en cómo se plantean las matemáticas. Los niños aprenden muchas matemáticas porque los niños se inventan muchas matemáticas. Muchas veces la cuestión está en dejarles que inventen, en no cortar el proceso que el niño tiene para inventar matemáticas, no querer acelerar, no cortar… No es más difícil aprender matemáticas que aprender otras cosas.

¿Y los problemas de aprendizaje de las matemáticas son más difíciles de superar que los problemas de aprendizaje de otras materias?

No, tampoco. Las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas se pueden detectar antes que las dificultades en la lectoescritura, porque los niños las aprenden antes. Uno de los problemas que tenemos es que las dificultades en lectoescritura (dislexia, déficit de atención, dificultades en lenguaje oral…) se diagnostican con más facilidad, se detectan por parte de los profesores, por los padres… Todos sabemos, por ejemplo, cuántos niños con dislexia hay en una clase. En cambio, nunca sabemos cuántos hay con discalculia. Y eso es un inconveniente para superarlas, porqué no se diagnostican, lo que provoca que se vaya arrastrando el problema hasta que se hace muy presente, hasta el punto que aparece un bloqueo emocional que a veces es difícil de superar. Pero si la dificultad en matemáticas se diagnostica pronto, se puede tratar casi con más facilidad que una dislexia.

¿Y a partir de qué momento debemos encender la luz de alarma?

A partir de los 5 años ya se pueden detectar niños que tienen retrasos en los recuentos, o dificultades para hacer las primeras operaciones o con el manejo de los números. Si los profesores y los padres tuvieran en la cabeza detectores útiles para detectarlas, se podrían diagnosticar muy rápidamente y se podría empezar a intervenir muy pronto. Uno de los problemas que tenemos en nuestro sistema educativo, con todos los niños con dificultades de aprendizaje, es que se trabaja más sobre la idea de recuperar el fracaso que sobre la idea de la prevención, cuando existen  síntomas tempranos que nos deberían permitir trabajar la prevención.

¿Y qué debería hacerse para que el sistema estuviera más atento al problema y evitar llegar al problema emocional?

¡Si yo lo supiera! (ríe) Es difícil… En primer lugar hay que tener algunas herramientas. La mejor es la observación. Pero, ¿qué es lo que tiene que observar un maestro o un padre para saber que en un momento dado debe encender una luz de alarma? Quizás primero habría que construir algunas herramientas de observación y detección para luego ponerlas a disposición de los profesores y de los padres. Pero es difícil la pregunta…

En cualquier caso, ¿cuáles serían  las principales causas de las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas?

Es otro de los inconvenientes importantes que tenemos. En estos momentos no hay modelos muy claros que sirvan para determinar lo que genera el trastorno neurológico más severo, que sería la discalculia. Y existen diversos modelos e interpretaciones, diferentes líneas de investigación sobre las causas que la producen. Por otro lado, sabemos que el desarrollo matemático del niño depende mucho del desarrollo psicomotor, del lenguaje y del desarrollo perceptivo o de los sentidos del niño. Cualquier dificultad en estos ámbitos normalmente van a generar dificultades de aprendizaje sin necesidad de que exista un trastorno específico del aprendizaje de las matemáticas. Serían dificultades secundarias a otro tipo de dificultades.

La visión ¿Cómo puede influir?

Mucho. Las dificultades en integración visual van a influir mucho. Las matemáticas las vamos construyendo a partir de la manipulación y la visualización de situaciones. Y sobre estas situaciones establecemos relaciones, que “matematizamos”. Niños con dificultades de integración visual van a generar dos tipos de dificultades: una importante es la atención. Vemos muchos niños con dificultades de atención causadas por algo relacionado con la integración visual. Eso va a generar dificultades en casi todas las áreas, pero especialmente en el campo de las matemáticas.

¿Se enseñan bien las matemáticas?

A mi me parce que se podría mejorar, muy especialmente en los niveles de primaria. En este país salimos mal en muchas de las evaluaciones del sistema educativo en el aprendizaje de las matemáticas, como el informe Pisa. Y, normalmente, cuando salimos mal empezamos a buscar causas en el sistema educativo, en los padres… Pero nos fijamos poco en la metodología y en la forma de trabajar. Yo creo que mejorando la metodología podríamos mejorar mucho en la prevención de las dificultades y en al aprendizaje general de las matemáticas. Metodologías más activas, más participativas o más manipulativas ayudarían mucho. Y creo que ahí estamos todavía retrasados.

¿Y el sistema está por la labor?

Depende. Mi experiencia es que, en general, cuando los profesores descubren una forma distinta de hacerlo, están por la labor. De hecho, ya existen muchas experiencias en centros que van cambiando la forma de trabajar las matemáticas. El problema es que muchas veces a los profesores no se les ha formado, o no se les ha explicado que pueden enseñar las matemáticas de otra manera. Y entonces reproducen aquello que saben y que conocen, porqué los profesores buscan trabajar desde la seguridad, desde lo que saben hacer. Y les cuesta cambiar cuando no están seguros que una forma diferente de trabajar va a dar buenos resultados.

Un padre  detecta problemas con su hijo… ¿Qué le recomienda? ¿A quién debe consultar?

El primer nivel siempre es el propio colegio. Debe ponerse en contacto con los profesores para ver qué percibe el profesor, qué percibe él… y ponerse de acuerdo en el tipo de problema que padece el niño y qué soluciones están al alcance. Debe saber si en el centro hay departamento de orientación, por ejemplo. Y, si no, buscar en los equipos de zona, para, una vez detectadas las dificultades, poderlas evaluar bien. Si ahí no se resuelve el problema, siempre existe otro tipo de gabinetes al que se puede acudir.

Después de haber asistido a su curso, da la sensación de que usted es de los que cree que las matemáticas pueden ser muy divertidas…

¡Sí!. Con toda seguridad. Son muy divertidas. Y a los niños también les parecen muy divertidas. A los pequeños les gustan mucho las matemáticas. Y les gusta inventarlas. El problema está cuando empiezan a tener dificultades, o cuando el sistema les empieza a ponerles dificultades, porqué se provoca que se hagan  unas matemáticas que al niño no le interesan.

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